Uno de los usos que hoy en día se le da a la cal es para crear pinturas murales con la técnica del fresco. Con esta técnica podrás elaborar pinturas que le den un toque diferente y único a tu hogar para recibir el 2012.

El origen de esta técnica se remonta a 30 mil años atrás a las pinturas rupestres que se encontraron en la cueva de Chauvet en Francia, así como en las cuevas de Lascaux ubicadas en Francia y en las cuevas de Altamira en España. En la Isla de Creta se encontraron los más antiguos ejemplos de frescos considerados del año 1500 a.C.

Esta técnica consiste en distribuir una capa sobre el muro mojado y deberá tener un espesor aproximadamente de 1 cm de arriccio, esta es una mezcla de dos partes de arena de rio, cal apagada y si fuera necesario agua. Luego de que el arriccio esté seco se traza el diseño preliminar o mejor conocido como la sinopia.

Seguido de esto se distribuye una capa de revoque sobre la base ya hecha, un compuesto de arena fina, polvo de mármol, cal y agua, sobre la que van colocados los colores. El retoque final se hace en seco. Cabe resaltar que el color utilizado en fresco se mantiene gracias al proceso químico por el cual la cal incorpora el color en las pinturas evitando que con el tiempo estas se vean deterioradas.

 ¡Los invito a que puedan investigar más acerca de esta técnica tan interesante y compartan su experiencia o las dudas que tengan!